Pues alguna relación guarda: se sospecha que los presuntos asesinos de Litvinenko llegaron a Londres camuflados entre los miles de seguidores del CSKA que se desplazaron a la capital londinense para presenciar el choque entre el equipo moscovita y el equipo del Emirates stadium. Pero no es ese hecho el que más relaciona el asunto con el fútbol español: el propio Cesc Fábregas, jugador del Arsenal era un cliente habitual del restaurante en el que supuestamente el propio espía ruso fue envenanado.
La noticia, según una entrevista concedida al diario As, parece preocupar bastante al centrocampista catalán porque no deja de ser "curioso: el Emirates y el restaurrante al que suelo acudir, infectados por los isotopos radiactivos. Aunque me encanta la comida que sirven en ese restaurante y pese a que todo está más claro y yo me encuentro perfectamente, he tomado la decisión de no volver por un tiempo a comer allí, por precaución." Vaya una publicidad...
Lo cierto es que no hay peligro de contagio de ningún tipo y es que los riesgos de ser envenenado por el mencionado Polonio - 210 son, según los expertos, ínfimos. Pero a Cesc el susto no se lo quita nadie.






